Bitlife y lecciones de vida

Estos días estuve jugando a un jueguito en el celu que se llama Bitlife. Es entretenido, simple y siniestro, en el sentido de que te muestra lo corta que es la vida.

Es más o menos así. Nacés y tenés muy poquitas acciones para hacer ese año con tus padres y hermanos. El juego avanza de año en año, como si fueran turnos. Al principio conversás, pasás tiempo con ellos, vas cultivando las relaciones. Más adelante podés pedir una mascota o varias, pedir plata, dar regalos y elogios que no siempre son apreciados. Vas creciendo. Podés esforzarte en la escuela o dejarla. Hacer trabajos extra. En algún momento se presentan oportunidades para tener una pareja (y hablar de anticonceptivos on y off, hacer el amor, engañarla, proponerle un trío, dejarla, ir a tinder (y después casarse, adoptar, tener hijos).

Me gusta que la decisión de usar anticonceptivos, hacerse una vasectomía o ligadura, y adoptar niños y mascotas es decisión propia. Y la pareja tiene también sus opiniones y acciones no controlables.

Y el juego sigue con muchas más opciones. Es entretenido y se vuelve algo tedioso por repetición. Pero esto:

Todo avanza muy rápido y todo muere.

Mi primer experimento fue hacer una vida «como se debe», de esforzarme, ir al doctor todos los años, rechazar las drogas y las compulsiones y no ser infiel. (Pero hay opciones criminales, para ser fiestero, emigrar, cirugías plásticas, retomar relaciones paralelas con los ex, demandar a otros y muchas más)

Adopté 3 o 4 mascotas adultas, y en un par de turnos ya no quieren salir y de repente mueren. De repente tengo veinte años, o ya 42. Mis padres eran jóvenes y de repente tienen el pelo blanco y se retiran, y de repente yo tengo el pelo blanco. Mi hermana también envejece. Mi madre muere a los 71. Lloro su perdida. Mi padre a los 88. Mis propios hijos eran chiquitos como yo era hace no tanto, y ahora el más grande que adopté tiene 28. Puedo tener otra mascota. Un par de años y muere. Me detectan cancer de piel y un par de turnos después me curo con terapias alternativas. A veces los veterinarios o médicos convencionales dan tratamientos que no funcionan y las mascotas siguen teniendo lo que tenían y mueren igual. Los autos mismos se ponen viejos rápido y bajan mucho de valor.

Hice ejercicio y fui al gimnasio todos los años, así que estoy en super estado físico y soy atractivo.

Es muy fuerte tener 36 y ver a mis papás envejecer, tener el pelo blanco y retirarse. Ver a las mascotas morir a los 12, 13 y 14. Estudiar y terminar. Que ya no valga la pena volver a estudiar tanto. No haber ido al gimnasio todos los años de mi vida y estar medio medio en estado físico.

Pará, eso es el juego o la propia vida?

Esto: lo más importante del juego es pasar tiempo y cultivar las relaciones. Sobre todo cuando tus mascotas envejecen y ya no disfrutan pasear y tus papás tienen el pelo blanco. Conversar, ir al cine, pasar tiempo (que es ir a eventos o charlar o cualquier cosa). Estar con. MIENTRAS ESTÉN, LPM. Estás todos los últimos años pensando que cada uno puede ser el último. El tuyo mismo incluso.

Todavía no llegué al final. Tengo 50 y pico. Mi esposa se enoja cuando doy mucha plata y hemos llegado casi a divorciarnos. Y de joven ya me salieron juanetes que no se quitan.

Consume mucho tiempo pero la verdad, muy bien hecho. Y te deja pensando y bastante horrorizada sobre lo efimero que es todo.

Resultados de ferias (y shock de realidad)

Como les contaba en Instagram, teniendo los números frescos de las últimas dos ferias que hice, se me ocurrió hacer un cálculo más detallado de cómo me fue concretamente en términos de ganancias. El «a simple vista» puede ser bastante engañoso.

En agosto voy a aumentar un poco los precios, pero hasta julio de 2019 cuando fueron estas ferias, los precios son así:

En la tienda online: 1 bombacha $300, 3 bombachas $750 ($250 cada una) y las trusas que son las bombachas más altas $400.

Precio feria: 1 bombacha $250, 2 x $400 ($200 cada una) y trusas $350.

Arranquemos por Pomelo y al final voy a poner como referencia una de las ventas de la tienda online.

Hubiese pensado que vender $2000 era bueno. En sí cubre el costo del stand, y la plata que me llevo debería alcanzarme para reponer materiales para reponer los productos vendidos, pero no demasiado más. Me quedo con el costo de costura porque soy mi propia costurera por ahora. Fuera de eso no queda extra para ayudar a cubir los costos fijos y menos ganancia.

Alguna usa la metodología de Profit First? Voy a probar implementarlo. Dice que lo primero que descontás de cualquier plata que entra es el porcentaje de ganancia que querés para tu negocio y ya lo separás. No dejarlo para el final, porque si no pasa esto, cuando te das cuenta no hay ganancia. Y después determinás qué vas hacer con esa plata separada cada mes o cada tres meses: por ejemplo repartir 50% para uso personal del dueño sin culpas y 50% para reinversión.

Veamos Almendra

Un primer día muy prometedor, me fui super contenta.

Muy interesante que aunque vendí menos en el segundo día de Almendra que en Pomelo, le saqué mayor plata por bombacha vendida porque reduje bastante el costo de la comida y snacks, y el costo del puesto también fue un poco más barato.

En resumen, así fue Almendra completo, los dos días sumados:

Cómo lo ven? Terrible, no?

El primer paso es darse cuenta así después puedo replantearmelo:

Los precios, los gastos el día de la feria, y mucho cuidado en la compra de materiales.

Y qué onda las ventas a través de la tienda online? O por instagram?

Impresionante la diferencia con las ferias! Pero ojo: acá no se ve el costo fijo de tienda nube que venía siendo $399 y se va para $649 o $749 según la antigüedad que tengas. Y la verdad es que en las ferias lo que sirve es el volúmen: muchas ventas al mismo tiempo de gente que en su mayoría no te conoce y a la que no estás llegando online.

También ojo con los descuentos fuera de la tienda!

Fin de la reflexión.

Posta posta posta: vean sus propios números. Es mucho más engañoso de lo que parece y cuando te diste cuenta podés estar perdiendo plata.

Y re quiero ir a las ferias de $2000/$2500 que duran un día. Pero les temo por el costo! Voy a prepararme mejor antes de ir, hacer que valgan la pena.

Un beso! Espero que sirva.

Conflicto con la autoridad auto-proclamada

Estuve pensando en esto en estos días.

Cada vez me genera más ruido cuando escucho una charla o leo un texto que dice «Ustedes tienen que…», y «cuántos trucos valiosísimos les dí, eh?», y/o cualquier alusión a que quien escucha es inferior en algún sentido a quien habla. También cuestiono los «es fundamental» y «es indispensable».

Hace poquito alguien cambió parte de su bio en instagram por «envalentono emprendedores», y la frase me chocó. Me choca porque aunque tenga sentido para ella en cuanto a su propósito y se sienta bien, quién quiere estar del otro lado y decir que necesita ser envalentonado?

No pretendo con esto criticarla, me quedé pensando en por qué me molesta, para entenderlo y entenderme.

Yo sigo a distintas personas porque me gusta/inspira/sirve/genera morbo/divierte lo que ofrecen, pero nunca aceptaría que ninguna de ellas diga que me envalentonó o salvó o divirtió ó motivó si no salió primero de mi como testimonial, si no di pie para eso primero. Ya no creo en ponerme simbólicamente entera en manos de otro para que me arregle o muestre el camino.

Uno ofrece, pero lo que el otro hace con la parte que toma casi que es mérito del otro, o colaborativo al menos. (Y lo que se toma es literal a lo que se da? Eso quisiéramos, pero jugamos a un teléfono descompuesto de impulsos bastante chistoso).

Me hizo acordar a algo que dijo Danielle Laporte hace unas semanas que era algo así como que se siente hermoso cuando alguien se refiere a uno como gurú, o figura, o talento, o lider, pero esas palabras tienen que venir necesariamente de otras personas. Si uno se las apropia se convierte en una pesadilla de pretensión, soberbia, chocan. Coincido con eso.

Qué tanto mejor lo siento cuando alguien dice «yo hago esto así, a mi me sirvió esto, tal vez les sirva, prueben, encuentren su propia manera de hacer las cosas.

Tal vez, parafraseando la frase de una manera más amigable e inviable, «Ofrezco herramientas de envalentonamiento para emprendedores».

Más horizontalidad y autoridad interna. Todos queremos recetas pero no. En realidad no hay recetas. O si, hay millones y millones de recetas todas distintas.