Feria número tres. Primera parte.

Buenas, sigo por acá lo que les contaba por Instagram sobre reflexiones relacionadas post Feria Almendra donde estuve este fin de semana pasado. Es un poco inconexo entre párrafos, pero en fin.

En todos los libros de autoayuda empresarial se hablaba siempre del networking y la importancia de los contactos, el hacer sociales en los eventos del sector, las cartas de presentación y agradecimiento y esas cosas antipáticas y formales. Y ahora desde que interactúo en las redes sociales con otras marcas y personas me doy cuenta de que estoy viviendo esto mismo pero de una manera mucho menos amenazante y super disfrutable. Las cosas se van haciendo mucho más horizontales. Se arman redes hermosas con personas que conocés en las ferias o en grupos de cursos, y lo que puede salir de esas conexiones a futuro ni podemos imaginarlo. Tierra fértil y semillas por todos lados. Hablas de cualquier tema y saltan conexiones y te recomiendan mirar o hablar con algún amigo o conocido que hace lo que necesitás. Les está pasando esto mismo, no?

Generosidad, apertura. Charla. Risas. También cansancio, y cuentos de esos episodios que todos tenemos a veces de querer dejarlo todo, y apoyo que vuelve.

Ahora que amo usar toallitas de tela parece que voy a probar hacer con las chicas de @yosoytierraflorida unas bombachas-con-toallita-incorporada como las de Thinx (a las mías que tengo hace un par de años les digo cariñosamente bombachas pañal. Son lo más.) Veremos qué sale.

Y está este fenómeno hermoso de decidir comprarle a emprendedores (cuando la ocasión y el tiempo disponible lo ameritan) en lugar de comprar a marcas más grandes e impersonales. Si el dinero es energía, cada uno energiza y riega los proyectos -y locales de barrio- que le sirven, simpatizan y gustan, y deja de apoyar a los que no resuenan con uno. Se toleran menos algunas cosas y se apoya a otras. Más de una de las chicas que me compraron hasta ahora claramente hicieron una elección en este sentido aunque no necesariamente lo digan o manifiesten públicamente. Apoyar los proyectos autogestivos. Lo noto y lo agradezco, y estoy empezando a hacerlo también.

Hablemos del efecto psicológico derrotista que ataca hasta que alguien te compra algo en la feria, y de cuando uno viene con cierta expectativa de ventas y la realidad es otra, para bien o mal. Estuve charlando un ratito con Maru de @lasmarucetas que me contó que en la feria de Navidad había llevado 140 macetas y las vendió todas, que zarpado. El sábado a las dos nos fue muy bien, y el domingo que estaba más tranqui me acerqué a decirle que me fui tan arriba el sábado, que esperaba que el domingo explotara de la misma manera y vendiera todo pero no parecía que fuera a pasar. Y me dijo con toda la mega onda de siempre que tal vez el secreto es ese, venir sin expectativas y ver que pasa. Tal cual. Ya fantaseaba con producir a full durante todo el mes, y venderlo casi todo cuando llegara la feria.

Está bueno haber experimentado vender nada un día, vender poco otro y vender mucho esta vez para relativizar y atemperar lo que pase en la próxima. Al final nunca se sabe, pero a partir de esta feria me quedo tranquila de que lo que hago gusta bastante a mi público y puedo seguir adelante, hay agua en la pileta. Cada edición es un mundo, y feria a feria me preparo mejor y voy probando qué tal funcionan ciertas cosas. Seguiremos.

Algunos tips para que prueben con sus marcas si van a ferias y cosas que descubrí:
(No hay verdades absolutas y se puede desafiarlas probando)

– Me funciona mostrar el precio más que esperar que me lo pregunten.
– La gente no lee carteles chiquitos, pero sí presta atención a las etiquetas colgantes. Se puede jugar con eso.
– Está bueno tener una variante de producto más económica que el resto.
– Tener el posnetito de Mercado Pago Point ayuda un montón, y casi todos los puestos lo tenían.
– Las mujeres que compran para sus hijas a veces no tienen Instagram. Uno cree que todo el mundo pero no.
– Anotar se complica con mucho movimiento pero es suuuper recomendable. Me ayudó un montón llevar a las últimas dos ferias un listado de todas las bombachas y sus talles para ir tachando las que vendo. Cuál vendí, a cuánto, cómo pagó…
– Compraron toodas las bombachas negras de algodón que llevé, así que voy a hacer más de esas. También pude escuchar las telas que más gustaban.
– Es clave no pensar que toda la plata que cobrás es ganancia. Y en lo posible no usar la plata y cambio de la feria para comprar cosas a otras personas. Mejor usar plata personal llevada aparte. Números claros para analizar después.
– Mi sistema de talles con centímetro es complicado, voy a reveerlo de nuevo en el futuro. Y a la vez, tengo bombachas para una amplitud enorme de cuerpos que me encanta. Tenía algunas bombis para cada talle que me consultaron y me encantó eso.
– Es muy generoso subir una foto después de las cosas que compraste en la feria etiquetando a cada emprendimiento. Contenido del lindo y amoroso.