Comprar-vender libros


El martes va a venir el camión de una fundación a casa para retirar algunas donaciones: ropa, cosas, libros. Y hablando de eso con mi madre, con el objetivo de que hiciera lo mismo, me sugirió vender algunos libros, para recuperar un poco de plata.

(Si hay algo que me encanta comprarme, acá y en cualquier viaje, son libros. Hay una “cierta” compulsividad ahí, lo reconozco. Los libros y sus promesas me son magnéticos, aunque tenga más libros y cursos y contenidos que tiempo y energía para leerlos.)

Cuestión es que me acordé que cerca de casa hay una librería linda que compra y vende, les mandé fotos de unos 15 que les ofrecía, y me dijeron que acercara 7 u 8 para verlos y tasarlos.

Es genial porque son libros lindos, nuevish, y que ya leí y que o no me gustaron mucho, o me aburrieron en el camino. De esos que alguna vez quisieras leer pero no. Y si antes hacías jabones pero ya no, mirá este libro tan lindo que ya no necesito.

Entonces me los compraron por 1000 pesos, y yo me quedé mirando los que tenían y me elegí 4 nuevos por 865 pesos. Es una librería hermosa, con los libros nuevos y usados mezclados, pero de los que agarré todos salían entre 200 y 125 pesos. Un placer!

Hay algo hermoso en mirar las tapas y los títulos y reconocer algunos que están en tu lista por recomendaciones varias acumuladas.

Así que el dato es este, nota mental: no me hace falta comprar los de $500, $600 y $800 si consigo muchos que quiero acá por $200.

En una nota relacionada, me metí en la página de la biblioteca de San Isidro para averiguar las condiciones y cosas que ofrecen, y resulta que la inscripción como socio sale $10 por única vez (con dos fotos carnet que veamos de dónde saco), y $100 de cuota mensual para adultos. Me re voy a anotar. Dudo un poco porque seguramente no tengan muchos libros del 2000 para acá, pero ya estuve viendo en el catálogo varios interesantes. Parece que en el primer piso tienen un salón de lectura con wifi para leer y trabajar. ♥

Eso, los insto con mucho cariño a conocer y aprovechar sus librerías de segunda mano y bibliotecas populares municipales mientras existan. Seguramente tengan todavía mucho para dar.

Me hacía gracia ver en el catálogo de la biblioteca las nuevas adquisiciones de los últimos meses: mucho Asterix y Obelix, comics y algunos títulos de Neil Gaiman. (Y desde que busqué en algún lado a Neil en la internet a razón de Amanda Palmer y sus mil anécdotas sobre su señor esposo, me aparece el anuncio de su clase en Masterclass en Instagram y le conocí la cara.)

Ya me callo. Un beso!