Sobre usar lo que se tiene


Hace unos meses me dí cuenta de que tenía muchos shampús y cremas de enjuague empezados en la ducha y en el mueble del baño. Y también muchos productos de limpieza empezados acumulados de tipo CIF o Mister Músculo.

Mi primera resolución fue: no compro más hasta que use los que tengo.

“Voy a reciclar las botellas, y aprovechar el contenido, y ahorrar plata!” Pero sobre todo dejar de gastar plata casi automáticamente en esos items.

Y debo decir que en este momento estoy terminando mi última botella de shampú y crema de enjuague abiertas, y siento una satisfacción enorme. Es como un empezar de cero, y cuando llegue el momento en breve, elegiré unos que me gusten.

No puedo decir lo mismo con los productos de limpieza porque… eh… les agarré un poco de idea en los últimos años y aunque los uso, estuve mechando un montón con otro tipo de limpiadores con menos ingredientes. Pero mantengo el dejar de comprar y terminar de usar, al menos terminar de usar “eventualmente”.

Otro pozo sin fondo donde puedo gastar y acumular es -tal vez adivinen- materiales para hacer cosas. Mi afición actual es hacer bombachas y hay muchas -pero no tantas- cosas que me generen ese gozo morboso* compulsivo que elegir y comprar 1) puntillas y elásticos y 2) telas.

-No vamos a hablar ahora de materiales de otras aficiones. Ejem, sigamos con las bombachas.

Como es obvio que los materiales se me estaban desbordando, me propuse recientemente usarlos. Es una idea radical, piénsenlo en relación a sus propias cosas, USARLAS. No guardar para algún después. Usarlas. Activarlas. Ponerlas en movimiento.

-No vamos a hablar ahora de libros, por favor les pido, sigamos. Ni de cursos y materiales de cursos, por favor.

Y pasa algo hermosísimo cuando USO lo que tengo. La magia sucede. Se genera momentum, y las acumulaciones van bajando. Se hacen espacios nuevos, que después se llenarán con cosas más pensadas, más sentidas, mejores. Se entra en una conciencia mucho más íntima con lo que hay.

No es lo mismo comprar desde la acumulación y la compulsión, que comprar desde el espacio recuperado y vivo.

Y puedo ver extrapolando un poco que seguramente pasa lo mismo con la ropa… Y con la comida, Dios… Y con las relaciones…

Al final, ¿no es <<solamente>> salir del automático**?


*Crédito a Mia Astral por la expresión.
** Crédito a Pia Numer y su Club de la buena vibra por el concepto.